| Natxo de Felipe con su hijo Xabier. (DV) elcorreo.com/hemeroteca/Natxo de Felipe Para mí siempre ha sido un referente musical ycultural. Un referente de la gente abierta, progresista y pacífica de este país. Sin duda, tengo cita en Aránzazu. |
«Algún día, para vergüenza vuestra, resucitaré esas canciones abandonadas». La noche que Oskorri dijo adiós a su inabarcable trayectoria musical hace ya once años, Natxo de Felipe advirtió a sus compañeros de formación de que algunas de las canciones que se habían quedado en el camino durante 45 años de carretera, plazas, grandes escenarios y más de 500 temas publicados en 38 discos podrían ver la luz en un futuro. Ese futuro ya está aquí.
De Felipe volverá a subirse a un escenario el 20 de agosto en el Santuario de Arantzazu, dentro de la programación de la Quincena Musical donostiarra. Regresa con un formato nuevo, al frente del cuarteto de cuerda NDF & Kuarteto Philiperena. Son 15 canciones, la mayoría «abandonadas» por Oskorri, según explicó el músico, pero también con algunas novedades. Se han recuperado y arreglado esas 15 piezas, que De Felipe interpretará con su formación, compuesta por su hijo Xabier (primer violín), Przemyslaw Pujanek (segundo violín), Esther Alba (viola) y Karmele Castillo (violonchelo).
La vuelta de De Felipe a las tablas en Arantzazu no es casual, sino causal. Fue en el santuario oñatiarra donde se gestó el regreso de este histórico de la música vasca. El año pasado, en el concierto que ofreció Alos Quartet, el director de la Quincena, Patrick Alfaya, abordó a Natxo de Felipe para proponerle que protagonizara el de 2026, a lo que este, de inmediato, se negó.
«Vivía en paz, retirado, apartado del ruido del mundo», reconoció el músico bilbaíno, de 76 años, en la presentación del concierto en el Kursaal. Fue la insistencia de su hijo Xabier la que le hizo cambiar de opinión. Natxo de Felipe se puso así manos a la obra en lo que denominó un «proceso largo y laborioso. Oskorri tenía muchas piezas sin publicar, el repertorio estaba ahí, así que le dije a mi hijo que buscara un arreglista para cuarteto». El compositor polaco –que asumió la resposabilidad de los arreglos– recordó las citas en casa de Natxo de Felipe para repasar los arreglos, donde percibió que se estaba construyendo «algo muy auténtico, y de ahí salen cosas verdaderas».
El exlíder de Oskorri asegura que se ha quedado «muy contento y orgulloso» con el resultado, que se ha materializado en un disco, de título ‘Abandonatuak’, con esas 15 canciones compuestas entre 1977 y 2026 y que publica Elkar, el sello que editó prácticamente toda la carrera de Oskorri. «Es ecléctico, pero también muy interesante», apunta De Felipe.
Se incluyen textos de poetas como Arnaud Oihenart, Salbat Landerretche, Esteban Urkiaga ‘Lauaxeta’, José Agustín Goytisolo, Henriette Aire, Aurelia Arkotxa y Koldo Izagirre, y bertsolaris como Xabier Amuriza, Andoni Egaña y Arkaitz Estiballes. También se ha acometido la «deconstrucción» de ‘Debako Martxa’, de Pablo Sorozabal.
La producción se ha desarrollado en tres tiempos de grabación, el primero en Aduna, el segundo en Hendaia y el último en Bilbao. En Iparralde, De Felipe grabó la voz y se realizó la masterización con Jean Phocas, productor histórico de Oskorri. Las entradas ya están disponibles en quincenamusical.eus y en las taquillas del Kursaal.