El verdadero paso hacia la salud es recordar que
la buena vida es un fuego compartido en el que todos nos podemos calentar.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Marruecos no es un país amigo:
De La Martxa verde, Ceuta y Melilla ... hasta Canarias.

Varias personas migrantes regresan
a pie a su país de origen (Marruecos),
este viernes.
EFE/ Reduan Dris
Lo primero que nos enseña esta crisis es que, en contra del discurso oficial que maneja el Gobierno español, Marruecos no es un país amigo.
El interés de Rabat es cumplir su sueño de integrar a Ceuta, entre otros territorios españoles, bajo su soberanía, y uno de sus principales instrumentos es su propia población, de la que manipula vergonzosamente sus carencias y sus expectativas. 
La crisis también nos muestra que el rey Mohamed VI no tiene reparo alguno en mostrar al mundo la pésima situación en la que viven millones de sus súbditos (más que ciudadanos). 
Tampoco parecen haber sido muy útiles los servicios de Inteligencia españoles: a pesar de que en la primera mitad del año la entrada de irregulares había aumentado un 150% respecto al mismo periodo del año anterior, no han sido capaces de detectar lo que se venía preparando.
En definitiva, da igual si esta nueva crisis es la respuesta marroquí a la reciente visita del jefe de gobierno español a Argel o si busca forzar la aceptación española de que la final del Mundial de fútbol se celebre dentro de cuatro años en Casablanca. Lo que deja en claro es tanto la voluntad de Rabat de mantener el rumbo soberanista (más aún al saberse respaldado por Washington y Tel Aviv), como la incapacidad española para neutralizar esa estrategia en la zona gris.

eldiario.es/jesus-nuñez/relacion-espana-marruecos

De la dictadura marroquí sabemos cómo empezó a manifestar sus intereses expansionistas. Primero consiguió el Sahara. Ahora lucha por Ceuta y Melilla.
Y conseguido esto, si lo consigue, que lo conseguirá,
sabemos cual será el próximo objetivo:
 El archipiélago.
Al tiempo.