Marijaia, dando por empezada la Aste Nagusia del año pasado.
Bajo el título de "El secuestro de Marijaia", Luis López escribió hace días para El Correo
este artículo que suscribo plenamente:
A mí me gusta mucho Marijaia porque es una señora desgreñada que desprecia las tendencias convencionales, que no es adepta al orden social, ni a las series de estreno, ni a la depilación integral; que sigue siendo muy fiel a su outfit tercamente old fashioned, a sus blusas estridentes y a sus faldas brillantes. También me gusta porque tiene una sonrisa medio demente y una forma de bailar enteramente demente. No se sabe qué edad tiene Marijaia. Pero sí se sabe que tiene un aire rudimentario y artesanal, una aspereza que acerca las fiestas al suelo y las aleja del cosmopolitismo falsario, del esnobismo, de la IA, del mundo perfecto y de los filtros molones.
Esta muñecota candorosamente barroca es, por decirlo así, el vestigio que queda de la ciudad ingenua y salvaje que fue Bilbao en un tiempo ya lejano.
Se me parece mucho Marijaia a las canciones de AC/DC o de Cosmic Psychos, en las que nunca hay ni tristeza ni sermones porque siempre cuentan historietas de juergas, de bares, de ligues, de coches, de pillerías y de revoltoso crapuleo sin complicaciones.
Pero cuidadito, que si Marijaia tiene que salir a defender los valores correctos y el bien en general, vaya si sale. O salen en su nombre, más bien.
Es que Bilboko Konpartsak, colectivo festivo y plural, le escribió una carta abierta a Marijaia en la que protestaba festivamente por que se haya puesto su imagen en el anuncio de una corrida de toros con ánimo «privatizador y comercial». Dicen que Marijaia es de todas y todos. Pero no de los taurinos, se entiende. Porque «a Marijaia no le gustan las corridas de toros»; por lo del maltrato animal.
Un amigo mío que siempre lleva puestas las gafas moradas notó que esto de mandar una carta abierta a una tía diciéndole lo que tiene que opinar sobre algo es una actitud un poco heteropatriarcal.
A mí, sin embargo, lo que me parece es que el posicionamiento es insuficiente. Necesito saber más sobre el pensamiento y la filosofía marijaiana. Por ejemplo, saber si Marijaia es vegana o simplemente vegetariana debido a su rechazo al maltrato animal, supongo que también en las macrogranjas, y cómo ve eso de que en el gastronómico se cocine rabo de toro (muerto).
También qué opina de que en algunas txosnas, cada año, pongan fotos de unos señores a quienes les han mandado a la cárcel por hostigar y/o matar no a animales, sino a gente.
Y ya puestos estaría bien conocer qué posición adopta en términos de políticas fiscales, redistribución de la riqueza y sostenibilidad del sistema. Entre otros asuntos relevantes. Marijaia, muéstranos el camino. A los taurinos, lógicamente, no les gusta nada la postura antitaurina de Bilboko Konpartsak. Porque para ellos Marijaia es libertad, y «la libertad no se censura». También se duelen poéticamente de que «intentan encerrar tu sonrisa eterna en el corsé de la ideología y la política». Y proclaman que «tu imagen no pertenece a unas siglas ni a un colectivo concreto».
Ejem. Error. La imagen de Marijaia le pertenece al Ayuntamiento de Bilbao, que la compró por 440.000 euros hace cuatro años.
Pesados y santurrones intentan interpretar el pensamiento y la filosofía marijaiana.
Y no quieren que salga la patrona festiva en los anuncios de los toros. Así que pidió a la empresa taurina que los quitasen.
Dicen en el Ayuntamiento que velan «por el uso correcto de este símbolo de la ciudad y de Aste Nagusia».
Ahí sí que pronostico que van a tener trabajo los servicios municipales de investigación e inteligencia. Quiero decir: primero, a la hora de identificar el ilícito; y luego a la hora de determinar cuándo se le da el uso correcto a todas esas marijaias que salen en pañuelos, imanes, muñequitas, broches, postales, disfraces, banderitas, pegatinas, pósters y qué se yo cuántos cachivaches, decoraciones y complementos más, a veces de producción industrial y otras de producción artesanal.
¿Y quién dice cuál es el uso correcto y cuál el incorrecto?
Supongo que lo determinará la aplicación la Carta de Valores de Bilbao y que habrá que montar un comité cívico, una especie de Santo Oficio que valore cuándo peca Marijaia y cuándo es pura.
Es como que Marijaia estuviese un poco secuestrada por distintas facciones de pesados y/o santurrones.
Me la imagino despertándose hoy, día 22, como en una aparición mariana, y escapándose a por una birra balsámica a la barra más próxima.
Corre, Marijaia, corre.
Free Marijaia.