El verdadero paso hacia la salud es recordar que
la buena vida es un fuego compartido en el que todos nos podemos calentar.

sábado, 22 de agosto de 2026

Gora Marijaia libre y sin ataduras.
Nos la quieren secuestrar. Free Marijaia.

A mí me gusta mucho Marijaia porque es una señora desgreñada que desprecia las tendencias convencionales, que no es adepta al orden social, ni a las series de estreno, ni a la depilación integral; que sigue siendo muy fiel a su outfit tercamente old fashioned, a sus blusas estridentes y a sus faldas brillantes. También me gusta porque tiene una sonrisa medio demente y una forma de bailar enteramente demente. No se sabe qué edad tiene Marijaia. Pero sí se sabe que tiene un aire rudimentario y artesanal, una aspereza que acerca las fiestas al suelo y las aleja del cosmopolitismo falsario, del esnobismo, de la IA, del mundo perfecto y de los filtros molones.
Esta muñecota candorosamente barroca es, por decirlo así, el vestigio que queda de la ciudad ingenua y salvaje que fue Bilbao en un tiempo ya lejano.

Se me parece mucho Marijaia a las canciones de AC/DC o de Cosmic Psychos, en las que nunca hay ni tristeza ni sermones porque siempre cuentan historietas de juergas, de bares, de ligues, de coches, de pillerías y de revoltoso crapuleo sin complicaciones.

Pero cuidadito, que si Marijaia tiene que salir a defender los valores correctos y el bien en general, vaya si sale. O salen en su nombre, más bien.

Es que Bilboko Konpartsak, colectivo festivo y plural, le escribió una carta abierta a Marijaia en la que protestaba festivamente por que se haya puesto su imagen en el anuncio de una corrida de toros con ánimo «privatizador y comercial». Dicen que Marijaia es de todas y todos. Pero no de los taurinos, se entiende. Porque «a Marijaia no le gustan las corridas de toros»; por lo del maltrato animal.
Un amigo mío que siempre lleva puestas las gafas moradas notó que esto de mandar una carta abierta a una tía diciéndole lo que tiene que opinar sobre algo es una actitud un poco heteropatriarcal.

A mí, sin embargo, lo que me parece es que el posicionamiento es insuficiente. Necesito saber más sobre el pensamiento y la filosofía marijaiana. Por ejemplo, saber si Marijaia es vegana o simplemente vegetariana debido a su rechazo al maltrato animal, supongo que también en las macrogranjas, y cómo ve eso de que en el gastronómico se cocine rabo de toro (muerto).
También qué opina de que en algunas txosnas, cada año, pongan fotos de unos señores a quienes les han mandado a la cárcel por hostigar y/o matar no a animales, sino a gente.
Y ya puestos estaría bien conocer qué posición adopta en términos de políticas fiscales, redistribución de la riqueza y sostenibilidad del sistema. Entre otros asuntos relevantes. Marijaia, muéstranos el camino. A los taurinos, lógicamente, no les gusta nada la postura antitaurina de Bilboko Konpartsak. Porque para ellos Marijaia es libertad, y «la libertad no se censura». También se duelen poéticamente de que «intentan encerrar tu sonrisa eterna en el corsé de la ideología y la política». Y proclaman que «tu imagen no pertenece a unas siglas ni a un colectivo concreto».

Ejem. Error. La imagen de Marijaia le pertenece al Ayuntamiento de Bilbao, que la compró por 440.000 euros hace cuatro años. 

Pesados y santurrones intentan interpretar el pensamiento y la filosofía marijaiana.

Y no quieren que salga la patrona festiva en los anuncios de los toros. Así que pidió a la empresa taurina que los quitasen.
Dicen en el Ayuntamiento que velan «por el uso correcto de este símbolo de la ciudad y de Aste Nagusia».

Ahí sí que pronostico que van a tener trabajo los servicios municipales de investigación e inteligencia. Quiero decir: primero, a la hora de identificar el ilícito; y luego a la hora de determinar cuándo se le da el uso correcto a todas esas marijaias que salen en pañuelos, imanes, muñequitas, broches, postales, disfraces, banderitas, pegatinas, pósters y qué se yo cuántos cachivaches, decoraciones y complementos más, a veces de producción industrial y otras de producción artesanal.

¿Y quién dice cuál es el uso correcto y cuál el incorrecto?
Supongo que lo determinará la aplicación la Carta de Valores de Bilbao y que habrá que montar un comité cívico, una especie de Santo Oficio que valore cuándo peca Marijaia y cuándo es pura.

Es como que Marijaia estuviese un poco secuestrada por distintas facciones de pesados y/o santurrones.
 Me la imagino despertándose hoy, día 22, como en una aparición mariana, y escapándose a por una birra balsámica a la barra más próxima.
Corre, Marijaia, corre.

Free Marijaia.