El verdadero paso hacia la salud es recordar que
la buena vida es un fuego compartido en el que todos nos podemos calentar.

domingo, 2 de agosto de 2026

Ceuta, "las víctimas y las mafias, el monarca alauí,
la derecha españolaza, la medio nazi europea,
la "inteligencia" y Pedro el escurridizo.

 La crisis de Ceuta sigue abierta. Aunque no como les hubiera gustado a nuestras derechas. Ellas esperaban que durara un poco más el acoso de los “invasores”, convencidas de que el espectáculo que estaba dando España ante el mundo tenía contra las cuerdas a Sánchez. Pero parece que el presidente se les ha vuelto a escapar.
Pero la “invasión” se ha desinflado sorpresivamente, mucho más rápido de lo se esperaba. Tras un par de días de incertidumbre y algunos conatos de violencia en la ciudad autónoma, prácticamente la totalidad de los “invasores” ha regresado por su propio pie a Marruecos a través de la frontera terrestre. 
Está visto que al monarca alauí no le basta con que Sánchez le haya puesto en bandeja el Sáhara Occidental. Marruecos está entrando en otros círculos de interés geoestratégico, con aliados poderosos como Trump y Netanyahu, y será cada vez más difícil apaciguarlo cuando se sienta ofendido por cualquier acción diplomática de España que no satisfaga sus caprichos.
Plantearon incluso suspender a España del acuerdo de Schengen, como si los 60.000 mil sin papeles de Ceuta pudieran llegar en metro a Copenhague o a Helsinki. Más aun, como si Ceuta estuviera acogida por el tratado. Las derechas políticas y mediáticas españolas se frotaban las manos ante la posible exclusión de su propio país del tratado de libre circulación europeo. Significaba el aislamiento del Sánchez en Europa. Oro en polvo. Pero los acontecimientos dieron un giro inesperado.
También hay que averiguar qué sucedió con los servicios de inteligencia de España en este asunto. Resulta difícil entender que no se hayan enterado de lo que se estaba fraguando en el otro lado de la frontera. Si no se enteraron, malo. Y si se enteraron, pero los mandos políticos que toman las decisiones no dieron importancia a las alertas, peor.