Es lo que han ofrecido los napolitanos de Di Mateo,
cuya exhibición volvió a provocar los gritos y aplausos
del público, sobre todo tras la traca final,
pese al aguacero que cayó durante la tirada.
Un gran estruendo con colores vivos, bolas de fuego,
piezas que rompían y caían como si fueran estrellas
y que llenaron el cielo de Bilbao
con bastante amplitud en muchos momentos.
Candidatos a ganar. A ver los de mañana.
Un gran estruendo con colores vivos, bolas de fuego,
piezas que rompían y caían como si fueran estrellas
y que llenaron el cielo de Bilbao
con bastante amplitud en muchos momentos.
Candidatos a ganar. A ver los de mañana.
