Los fuegos mexicanos han ofrecido un espectáculo
donde sobresalido el uso de los colores
característicos a la cultura azteca.
Rojos, verdes, blancos y unos azules muy llamativos.
La traca final, con una luna siempre presente y visible,
por su intensidad y por el estruendo,
no ha fallado al público bilbaíno.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.