Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El sexo oral no es pecado si se hace pensando en Jesús pero... ¿a qué edad de Jesús?


Con indecentes como el arzobispo de Granada, 
que pronuncia esta frase 
o que dice que la mujer debe ser sumisa, 
no se puede erradicar la violencia de género.