Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

domingo, 30 de noviembre de 2014

El populismo como estrategia democrática para llegar a la hegemonía


El pasado 16 de noviembre, cuando la periodista Ana Pastor entrevistaba a Pablo Iglesias en televisión, saltaron todas las alarmas en Podemos. La falta de concreción de su líder fue muy criticada en las redes sociales –territorio que, hasta ese momento, dominaban como nadie- e inmediatamente la nueva formación apostó por recular y cambiar la estrategia. Anularon algunas entrevistas ya pactadas, y comenzó entonces una reorientación en la política comunicativa del partido. 
¿Era la falta de concreción un lapsus, una incapacidad, o el resultado de una filosofía previa? 

Lo que hace Podemos es articular,

sin concretar en exceso, 

demandas generales de una ciudadanía desatendida, 

construir un sujeto popular, 

y buscar la máxima eficacia política 

a través de la identificación de la masa con el líder.