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viernes, 26 de agosto de 2016

Democracia no es solo votar. Solo el Estado de Derecho garantiza el pluralismo político.

 No parece que corren buenos tiempos para los "abertzales radicales vascos" y Otegi, tal como nos recordaba Joseba Arregi en Vocento, nos viene a decir, eso sí, muy poéticamente, que aunque se corte una flor, no se podrá impedir la llegada de la primavera. ¡Qué bonito!

Ellos no tuvieron la valentía de romper con ETA y esperaron a que el Estado de Derecho, que desprecian, les hiciera el trabajo de derrotarla, para que así todos ellos conjuntamente celebraran la decisión unilateral de traer la paz, es decir la primavera. Esa paz y esa primavera que solo dejaron de existir porque ellos decidieron, también unilateralmente, matar a los que suponían obstáculo para la consecución de la independencia de su Euskalherria coloreada con ribetes de socialismo.

Y la líder, o una de las líderes, de Podemos dice que es la ciudadanía con el voto la que debe dilucidar la cuestión jurídica. Solo como recordatorio: Hitler se suicidó, Stalin murió en la cama al igual que Franco, y todos ellos usaron los plebiscitos y los votos para legitimarse. Y una parte importante de la sociedad vasca legitimó a ETA y su terrorismo, lo entendió, le pareció explicable, ocultó la realidad de las víctimas, miró a otra parte mientras ETA actuaba matando: ¿es esa parte de la sociedad vasca la que va a decidir que uno de ellos, Otegi, se pueda presentar a lehendakari? . Llegados a este momento Joseba Arregi nos invita a leer a Karl Jaspers y su estudio sobre la culpa, incluida la culpa política colectiva. Muy interesante.

¿Cómo se puede todavía a estas alturas, y además en nombre de la nueva política, creer que la democracia solo consiste en los votos, en los mal llamados referendos que no son más que plebiscitos y no tienen nada que ver con el Estado de Derecho, con la sumisión de la soberanía al imperio de la ley, con la libertad de conciencia y con el respeto y la garantía del pluralismo? Pobres de nosotros.

Claro que siempre habrá una inteligencia progre que seguirá denostando la Justicia que condenó a Otegi por intentar reconstruir por órdenes de ETA la Batasuna desbaratada por la Justicia por la aplicación del método del retrovisor: después de visto todo el mundo listo. Puesto que fue Batasuna reconstruida la que supuestamente llevó a ETA a declarar la renuncia obligada a su actividad terrorista, no se podía condenar a Otegi por actuar a las órdenes de ETA. 

Como si ETA no hubiera sido derrotada por el Estado de Derecho, como si Otegi y sus compañeros no hubieran hecho gala de falta de valentía para romper con ETA, como si ETA no estuviera ya derrotada desde que cayó el mito de su imbatibilidad, a pesar de los discursos de diálogo y negociación como únicas vías para superar el empate eterno, insuflando así en ETA la esperanza de que podían conseguir algún premio político.