Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 6 de agosto de 2016

El nuevo opio del pueblo

Lo preocupante de la campaña estadounidense es que refleja en buena medida la situación general que vivimos en Europa. 

Las políticas de la identidad son las que llegan con fuerza a los estratos blancos socialmente más desfavorecidos y menos instruidos. Los mismos que votaron Brexit. 

También en Europa las guerras culturales funcionan como ideología presta a encubrir la gran contradicción económica de los últimos años; es el nuevo opio del pueblo.
@MariamMartinezB (ElPaís)