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domingo, 18 de diciembre de 2016

Podemos, el ensimismamiento, Rajoy y la rojigualda.

Dicen que tan nefasto como el cretinismo parlamentario en el Congreso de los Diputados, algo así como unas anteojeras burocráticas que impiden ver lo que ocurre más allá de las instituciones, es su traducción a las asambleas o congresos de los partidos, donde solo ven la lucha de corrientes. Tanto que estas polémicas son a veces tan crípticas que únicamente las siguen aquellos que hablan el latín político, que  no es el román paladino, sobre todo en las mismas clases medias y los mismos sectores populares que representa la formación morada.

Texto : blogs.publico.es/fernando-lopez-agudin/
2016/12/16/el-ensimismamiento-de-podemos/
Solía decir un dirigente antifranquista, que dirigió clandestinamente el PCE en Madrid casi dos décadas, que a veces un problema personal envuelto en un lazo ideológico se transforma en un problema político.

Por otra parte, el ensimismamiento, una variante del autismo, es una enfermedad que puede cronificarse si no se supera. Políticamente es letal, socialmente desmoralizador, moralmente devastador e ideológicamente confusa.

El horizonte de la sociedad española no puede ser más inquietante. Los problemas económicos y sociales, junto con los territoriales, se amontonan en una espiral peligrosa. Mientras tanto, ahora el Congreso se divierte, el PSOE se instala en el cainismo y Podemos se ensimisma.

Todo este diestro cuadro, un gobierno sin oposición, una derecha unida con una izquierda desunida, podría ser rematado mañana con una convocatoria de elecciones anticipadas antes o después del verano  –superpuestas al referéndum catalán– que diera una mayoría amplísima a un Rajoy envuelto en la rojigualda.