Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Un viaje reivindicativo, un ejercicio de desobediencia civil. ¿Alguien con los DD.HH. en la mano podría condenarlos?


La noche del 27 al 28 de diciembre, dos activistas vascas han sido detenidas en el puerto de Igoumenitsa (norte de Grecia) cuando intentaban acceder a un ferry con destino Italia en compañía de 8 refugiados que iban en un compartimento oculto de una autocaravana.

Entre las refugiadas iba Natasha, una chica trans que ha sufrido varias agresiones por serlo y diversos jóvenes de nacionalidad siria, afgana e iraní. El viaje se enmarca en una campaña de desobediencia civil financiada por varios colectivos de Euskal Herria. 

La fiscalía considera que los refugiados no han cometido ningún delito. Bego y Mikel pasarán a dispocsición judicial. A los que les parezca que han actuado mal solo les invitaría a ponerse durante 24 horas en el papel de esos refugiados. A ver qué harían.