La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro parece haber envalentonado a Donald Trump.
Y mientras trata de coaccionar al nuevo liderazgo venezolano para que obedezca a Washington a pies juntillas, lanza amenazas cada vez más abiertas sobre la posibilidad de operaciones similares en otros países de América Latina —incluidos aliados como México o Colombia—, los asesinatos de cubanos en Venezuela les puede dar una idea de sus planes en su isla, vuelve a hablar de sus ambiciones hacia Groenlandia, territorio UE, sus planes sobre Gaza y el envío de sus habitantes a la nueva Somalilandia, sus planes sobre la Ucrania, una vez asegurada la "tierra rara" para los americanos, le permite "cederle las "repúblicas populares pro rusas del Este del país" sin problemas al imperio Ruso y seguro que tiene pactado con China, a cambio de girar la cabeza en América, y una vez conseguido el tiempo suficiente para que el tema de los chips no sean obstáculo, su "cesión", al gran país de Hi de la isla Taiwanesa.
En fin, con más o menos teatro, tiene todos sus planes enfilados.
Y así los tres miembros del trio calavera sontentos y cada uno con sus triunfos.
Ya sabemos que la ONU no pinta nada, desgraciadamente, pero ...
y la UE, ¿qué?
