Propongo un brindis para celebrar la vida, el trabajo, la solidaridad y la honestidad de mucha gente
que a veces queda oculta tras la capa de caspa de esta sociedad.

domingo, 4 de enero de 2026

El interés de Trump es el petróleo, no la democracia.
Otras potencias tomarán nota de las nuevas reglas.
Rusia de Ucrania, y China de Taiwan.

imagenes.elpais.com/editorial/
resizer/ Sr. Garcia//
 La captura del presidente Nicolás Maduro tras una operación militar de EE.UU. en Venezuela que vulnera las leyes internacionales abre un escenario peligroso.
El riesgo de este momento es doble. 

Por un lado, que se pretenda presentar una operación militar como sinónimo de liberación democrática. 

Por otro, que el chavismo utilice la intervención extranjera y la captura de su líder como coartada para cerrar filas, militarizar aún más el país y justificar una represión sin límites bajo el discurso de la defensa nacional. 

Ninguna de las dos narrativas resiste un análisis serio. La violencia, venga de donde venga, no construye instituciones ni restituye derechos.

Trump no actúa aquí como garante de la democracia, sino que sitúa la fuerza por encima del derecho. 

Otras potencias tomarán nota de las nuevas reglas cuando miran a Taiwán o a Ucrania. 

La prioridad inmediata debe ser una desescalada urgente y descartar cualquier operación militar adicional como ha amenazado Trump.

La comunidad internacional, empezando por Europa y los países de la región, debe ser coherente: condenar cualquier violación del derecho internacional y, al mismo tiempo, reconocer con claridad dónde reside hoy la legitimidad democrática en Venezuela.