Defender la OTAN hoy en día es defender los intereses de los EE.UU.
La UE debe proponer su propia alternativa, sin vasallajes, sin caudillismos.
En Davos se ha empezado a ver que hay que poner "pie en pared".

jueves, 22 de enero de 2026

El Foro Económico de Davos, Trump y la Unión Europea.

Todo apunta a que, esta vez, a Donald Trump se le está yendo la arrogancia de las manos. Lo que no garantiza que vaya a topar con la horma de su zapato. Sus pretensiones sobre Groenlandia son como meterse en casa de un amigo -Dinamarca- que te deja ir a ver el fútbol y llevarte el televisor porque te encaja en el salón. Trump no se conforma con elegir la programación y dominar el mando a distancia: quiere la pantalla para él solo.


El presidente francés, Emmanuel Macrón,
durante su intervención en el Foto de Davos.
 
GIAN EHRENZELLER
www.deia.eus/opinion/Iñaki Gonzalez


Esta semana ha arrancado la cita del Foro Económico Mundial en la ciudad suiza de Davos. Y por seguir con el símil, la ciudad no tiene ni equipo de fútbol profesional, así que lo de estos días es un partido que juegan las estrellas de la política y economía mundiales. Pero es de exhibición. 

Por otra parte, la presidenta de la Comisión ha sugerido que se independice Europa de EE.UU. si queremos ser realmente independientes. Sorprendente. Y el presidente francés ha pedido responder a bazokazos económicos, con el paquete arancelario de 93.000 millones que la Unión no llegó a disparar en la anterior crisis con Trump.

Todo hace indicar que en el seno de la Unión se acerca el momento de retratarse y no queda sitio a la neutralidad que algunos han exhibido para ocultar su condición de quintacolumnistas. Veremos si el próximo disparo es de fogueo o hace sangre.