Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 9 de enero de 2026

EE.UU. y su trato a Ucrania.
Aprendamos en cabeza ajena.

EEUU obligó a Ucrania, a las facciones de extrema derecha
organizadas por aquel entonces en el país, a enfrentarse a Rusia,
utilizando todos los medios posibles, incluyendo la guerra sucia.
Paralelamente "obligó" también a Europa a callar
y a mirar hacia otro lado en toda esa "operación".
Y consiguieron el poder político poniendo a un cómico en el poder
con una campaña sucia y violenta. 
Unos aceptaron, otros callaron y al final ... "objetivo conseguido".

Rusia no podía quedar sin responder y anunció que defendería
el territorio ruso parlante del territorio ucraniano.
Comenzó la guerra abierta y tanto Europa con EE.UU.
vendieron armas al gobierno de Zelenski pero, recordemos, 
limitándole el poder de uso de los mismos
de manera que resultaba absolutamente ineficaz.
Era como animar a un púgil a luchar contra otro mucho más fuerte,
y siempre, con una mano atada atrás.


Tras tres años de guerra, y conseguidos los objetivos rusos,
Trump se volcó en buscar un final "negociado".
El se queda con las "tierras raras ucranias",
que Rusia se quede con las zonas que no quería perder
ni pensaba "soltar",
se comprometía a colaborar con empresas norteamericanas
a la reconstrucción que, eso sí, correría a cargo de Europa.

En pocas palabras a Ucrania la lanzó a la guerra con Rusia,
y después la abandonó, la ridiculizó en la misma Casa Blanca,
y ahora le obliga a rendirse al enemigo.

En definitiva,
Patria en la boca, pero con su economía privada como guía.
Ahora, estos días, tenemos otro ejemplo de imperialismo claro:
Venezuela.

Luego vendrán los otros paises y territorios ya amenazados.

¿Qué más necesitan algunos para darse cuenta
que apoyar o reírle las gracias a Trump
es tirarse piedras contra tu propio tejado?