Bruce Springsteen publicó este miércoles una canción que improvisó el pasado fin de semana, Streets of Minneapolis, una forma de protesta con referencias explícitas a Trump, a su secretaria de Seguridad Nacional y a su asesor de inmigración.
Las posiciones políticas de Springsteen y su activismo de la última década no son un misterio, pero su gesto es una señal de hasta qué punto ha calado lo que ha pasado en Minneapolis, incluso para los apáticos, los desinformados o los preocupados por otra cosa que tal vez escuchen esa canción.
Las posiciones políticas de Springsteen y su activismo de la última década no son un misterio, pero su gesto es una señal de hasta qué punto ha calado lo que ha pasado en Minneapolis, incluso para los apáticos, los desinformados o los preocupados por otra cosa que tal vez escuchen esa canción.
Las posiciones políticas de Springsteen y su activismo de la última década no son un misterio, pero su gesto es una señal de hasta qué punto ha calado lo que ha pasado en Minneapolis, incluso para los apáticos, los desinformados o los preocupados por otra cosa que tal vez escuchen esa canción.
Las posiciones políticas de Springsteen y su activismo de la última década no son un misterio, pero su gesto es una señal de hasta qué punto ha calado lo que ha pasado en Minneapolis, incluso para los apáticos, los desinformados o los preocupados por otra cosa que tal vez escuchen esa canción.
Es imposible aventurar qué pasará en Estados Unidos - o en Europa- en los próximos meses, pero no se puede desestimar la fuerza de la opinión pública, incluso cuando tiene muchas y contradictorias imágenes en la cabeza.
Unas pocas imágenes o una canción en nuestras cabezas
pueden ser más poderosas, para mal, pero también para bien,
Unas pocas imágenes o una canción en nuestras cabezas
pueden ser más poderosas, para mal, pero también para bien,
que mensajes más detallados y profundos.
