La "religión que viene" crece por la usurpación de los valores cristianos para construir una internacional integrista, con el lenguaje de los partidos patrioteros y mismos objetivos políticos.
Las creencias religiosas se abren camino con peculiaridades que merecen un análisis.
las oraciones en las mezquitas galas han crecido entre los musulmanes menores de 25 años, al igual que la observancia del ramadán y el uso del hiyab entre las mujeres. Se está produciendo una reislamización basada en normas más rígidas y estrictas. Es una fe que no retrocede ni se estanca, avanza, en una generación que es más severa que las de sus padres y abuelos.
Cada Pentecostés, cerca de 20.000 jóvenes peregrinan desde París a Chartres para reivindicar el catolicismo tradicional, agitando banderas con la flor de lis, vinculada con el reino de los francos, y retratos de Juana de Arco o santa Genoveva. La marcha se clausura con una misa de espaldas y en latín (el rito tridentino)
No hay más que leer el furibundo discurso de Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich (15 de febrero de 2025), con el que se estrenó en el extranjero. Una suma de admoniciones, salpicada de frases como 'gracias a Dios', 'Dios no lo quiera', o 'que Dios les bendiga', con citas de Juan Pablo II, que parecen indicar una apuesta por el restauracionismo.
La religión como elemento de lucha ideológica en un intento de recuperar la identidad cristiana y garantizar la seguridad. ¡Qué peligro! El lenguaje de Trump y Vance se parece mucho al que utilizan los partidos patrioteros, los movimientos fundamentalistas y los gobiernos nacionalistas, que usurpan los valores cristianos y falsifican el Evangelio para converger en una internacional integrista con objetivos políticos. Asusta la ola político-religiosa que se nos viene encima.
Las creencias religiosas se abren camino con peculiaridades que merecen un análisis.
las oraciones en las mezquitas galas han crecido entre los musulmanes menores de 25 años, al igual que la observancia del ramadán y el uso del hiyab entre las mujeres. Se está produciendo una reislamización basada en normas más rígidas y estrictas. Es una fe que no retrocede ni se estanca, avanza, en una generación que es más severa que las de sus padres y abuelos.
Cada Pentecostés, cerca de 20.000 jóvenes peregrinan desde París a Chartres para reivindicar el catolicismo tradicional, agitando banderas con la flor de lis, vinculada con el reino de los francos, y retratos de Juana de Arco o santa Genoveva. La marcha se clausura con una misa de espaldas y en latín (el rito tridentino)
No hay más que leer el furibundo discurso de Vance en la Conferencia de Seguridad de Múnich (15 de febrero de 2025), con el que se estrenó en el extranjero. Una suma de admoniciones, salpicada de frases como 'gracias a Dios', 'Dios no lo quiera', o 'que Dios les bendiga', con citas de Juan Pablo II, que parecen indicar una apuesta por el restauracionismo.
La religión como elemento de lucha ideológica en un intento de recuperar la identidad cristiana y garantizar la seguridad. ¡Qué peligro! El lenguaje de Trump y Vance se parece mucho al que utilizan los partidos patrioteros, los movimientos fundamentalistas y los gobiernos nacionalistas, que usurpan los valores cristianos y falsifican el Evangelio para converger en una internacional integrista con objetivos políticos. Asusta la ola político-religiosa que se nos viene encima.
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) December 24, 2025
https://x.com/i/status/2003819175517507915