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lunes, 5 de junio de 2017

Los escaños rotos y el cuerpo a tierra de los diputados

Nos recordaba el Sr. Ezkerra hoy en la prensa que hay quien ha andado buscando estos días una simbología inquietante, un significado profundo, un mensaje apocalíptico en la famosa y ruidosa ruptura de dos escaños que se produjo en el Congreso de Diputados en el momento en el que se procedía a la votación de las enmiendas a los Presupuestos: «el régimen del 78 está agotado», «la democracia se cae a pedazos», y todas las tonterías que queramos pensar.

Pero, mírenlo de otra manera. He incluso les saldrá una moderada sonrisa. De 350 cargos electos que ocupaban sus escaños el 23-F de 1981, sólo tres permanecieron en su sitio y no obedecieron la orden del cuerpo a tierra. De los 350 cargos electos que había en la votación del miércoles pasado, sólo dos se cayeron al suelo. Y se levantaron enseguida para votar de pie esperando a que los ujieres les trajeran unas sillas de repuesto. Algo hemos avanzado. ¿Eh?