Vibrante y poético, merece la pena ser visto y supone un novedosa aportación al espectáculo teatral, si bien, en mi opinión, en la segunda parte, la del infierno, sobran algunos minutos de escena.
En 45 años han desaparecido pruebas. Más de 7 h. sin hablar al pueblo.
¿Es un intento de blanqueo del Emérito previo a su funeral?
A mí no me han cambiado la opinión.