Vibrante y poético, merece la pena ser visto y supone un novedosa aportación al espectáculo teatral, si bien, en mi opinión, en la segunda parte, la del infierno, sobran algunos minutos de escena.
Entiendo que para ser foco de atención informativa a veces hay que decir burradas.
Espero que el PNV mantenga la sensatez y no le siga la corriente.
Sería una gran estupidez.