Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 12 de junio de 2017

Mas facilidades a las dos ruedas, menos amenazas a las cuatro.


Kike Santaren ha tuiteado esta portada ... 
¡de hace 25 años! 

Sin duda curiosa y que viene al caso 
durante estos días en los que parece que 
la administración municipal ha retomado la idea.

Yo creo que como cada municipio 
empiece a poner fronteras por su cuenta,
o a amenazar con hacerlo,
no vamos por el buen camino.

Tal vez si mimásemos más a las motos y los ciclistas
podríamos aparcar la amenaza de prohibición 
durante otra temporada.