Pero, mírenlo de otra manera. He incluso les saldrá una moderada sonrisa. De 350 cargos electos que ocupaban sus escaños el 23-F de 1981, sólo tres permanecieron en su sitio y no obedecieron la orden del cuerpo a tierra. De los 350 cargos electos que había en la votación del miércoles pasado, sólo dos se cayeron al suelo. Y se levantaron enseguida para votar de pie esperando a que los ujieres les trajeran unas sillas de repuesto. Algo hemos avanzado. ¿Eh?
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.