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lunes, 22 de septiembre de 2014

Histórico patinazo de la serie ‘Isabel’

Me gusta la serie. Creo que está muy bien hecha, pero ...

Que los guionistas de la serie televisiva ‘Isabel’ vayan preparándose para el chaparrón que puede caerles en forma de letrillas del Carnaval de Cádiz. El último capítulo emitido esta semana por RTVE recreaba la segunda expedición de Cristóbal Colón a América, que partió de Cádiz un 25 de septiembre del año del Señor de 1493.

En la espectacular secuencia televisiva se ve partir a las naves y allá al fondo, a la izquierda de la pantalla, se contempla recortada sobre el horizonte urbano la célebre silueta esférica de la catedral de Cádiz. ¿Bonita, verdad? Muy bonita, salvo por un pequeño detalle: que su construcción no dio comienzo hasta…1722, más de dos siglos y medio después, y de hecho las obras no concluyeron hasta el segundo tercio del siglo siguiente. Precisamente el dinero llegado de las Indias tuvo mucho que ver con la iniciativa de su construcción: indianos y comerciantes que habían amasado fortunas con el comercio americano fueron los benefactores que impulsaron la obra.

En general, a la serie le ha sido reconocido su cuidado en el respeto a los acontecimientos y su ambientación histórica, pero esta vez los asesores parece que no se han ganado el sueldo. Los internautas gaditanos ya han hecho objeto de befa el histórico patinazo. Falta ver si también lo harán algún poeta del próximo Carnaval, pero para eso habrá que esperar a 2015.

Imagen y texto : http://www.andalucesdiario.es/cultura/historico-patinazo-de-la-serie-isabel/

La calle es tuya. Muévete en bici.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Decía Erkoreka que hasta ayer Euskadi miraba a Escocia. A partir de hoy Escocia mira a Euskadi

Londres y Edimburgo abren ahora una negociación 
para ampliar el autogobierno escocés 
y de otras naciones del Reino Unido 
en materias como sanidad o fiscalidad 
en las que los nacionalistas escoceses 
ven a Euskadi como un referente político.


Tanto tiempo acostumbrados a mirarnos 
en el espejo de otros modelos que, al final,
se nos olvida pone en valor la "vía vasca". 

Los nacionalistas se han mirado en el espejo irlandés 
cuando se alcanzó el Acuerdo de Viernes Santo en 1998, 
en la Sudáfrica de Nelson Mandela, 
en el Estado político asociado de Puerto Rico (Ibarretxe), 
incluso en las 6.555 islas Åland (Azkarraga) 
y desde hace un par de años en el espejo escocés pactado.

Todo el mundo se mira de reojo 
en estos momentos de posibles cambios constitucionales en España 
y de desafíos soberanistas. 
Y se dirige la mirada a otros lares, 
cuando la respuesta casi siempre está en la propia comunidad política 
a la que pertenece cada cual.

No quiero terminar con cuatro versiones (o más) de mi historia

Pues es lo que hay.


sábado, 20 de septiembre de 2014

Hoy, en el puente La Salve, la prueba de los clavadistas


Así verán los clavadistas el agua desde el trampolín antes del salto que tendrán que dar .




Hoy hace 39 años, Bruce Springsteen edita el single "Born to Run"

No sólo es considerado por muchos uno de los mejores discos de Bruce Springsteen. 
Para los incondicionales del jefe, Born to run es el mejor álbum de la historia del rock.
El 20 de septiembre de 1975, se edita el sencillo que avanza el tercer álbum de estudio de Springsteen, "Born To Run". 
Sus dos oportunidades anteriores, "Greetings From Asbury Park, N.J." y "The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle" 
habían merecido buenas críticas, 
pero la respuesta del público no había sido la esperada. 
Sería "Born To Run" el que le lanzaría al estrellato definitivo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Zorionak Bilbao

Este mes empezaba con nuestra capital como
 sede del mundial de basket,

Se continuaba con el encuentro internacional de ajedrez.

Esta semana tenemos a los clavadistas 
saltando desde lo alto del puente de La Salve
con el fondo incomparable del Guggenheim.

Hoy se ha confirmado que San Mamés será 
una de las trece sedes europeas de la Euro´20
con todo lo que implica también previamente
de encuentros internacionales.


Zorionak Bilbao

Aborto y Alberto

Ha atado Rajoy corto
al ubicuo don Alberto,

casi un político muerto
por el traspiés del aborto;

mas, clavado por el orto
y carne de dimisión,

el ministro Gallardón
sacará de la chistera

una excusa, una cualquiera,
y seguirá en la función.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Escocia también es gris

Nada es blanco ni negro. Nadie prefiere todo o nada. Recordemos que fue Cameron quien propuso e impuso la pregunta que solo da la opción al sí o no. No había por qué poner a la ciudadanía que vivía tranquila en el brete de tener que elegir una opción tan radical. No había necesidad de tener hoy a la noche a un 45% de la población frustrada.

Escocia quiere ser reconocida como nación. Quiere poder elegir el destino de parte de sus recursos. Quiere ser europea. ¿Por qué hacerla elegir entre corazón y cerebro, entre el miedo a lo desconocido y la seguridad del pasado?

¡Ojalá Escocia pueda seguir siendo una nación reconocida en el mundo libre, una nación europea integrada en estados que seguirán disolviendo lenta y progresivamente su administración en Europa y la sociedad siga unida y no se rompa por estas provocaciones! 

¡Ojalá que todos los buitres que hoy apoyan la independencia desde fuera (Rusia, China, ...) vean frustradas sus aspiraciones de meter cuñas en una Europa con problemas!

¡Ojalá la palabra independencia, esa que al día de hoy solo provoca confrontación y llena la boca de políticos mal aconsejados, no vuelva a utilizarse para dividir a una población!

Gallardón a la brasa

Ya podemos añadir con todos los honores al ministro Gallardón a la larga lista de personajes que han tardado en enterarse de que Mariano Rajoy no nació ayer, que te mata de manera tan suave y silenciosa que siempre eres el último en enterarte. Después de pasearse por media España impartiendo lecciones de ética y feminismo a todas las mujeres, aborten o no, crean o no, ahora cuentan en los mentideros que medita su dimisión vagando por los ampulosos pasillos del Ministerio de Justicia. (Sigue en : www.eldiario.es)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

A la de tres, empujen el tren

elpais.com/elpais
No hay metro en el mundo que no advierta a sus viajeros sobre la importancia de mirar 

Nuestro "Síndrome de Diógenes" virtual particular

Créditos de imagen y texto
¿A dónde nos lleva la hiperabundancia de ancho de banda y espacio de almacenamiento? 
A almacenar en la nube ya no la foto que hemos hecho, sino las siete tentativas previas que hicimos hasta que finalmente quedó bien. 
A mantener copias de cosas a las que, más que posiblemente, no vamos a volver en la vida, ni por necesidad, ni por interés, ni por nada. 
A un gigantesco “por si acaso” que, en realidad, nunca llega a pasar de la muy remota posibilidad. 

Nos hemos lanzado como posesos al síndrome de Diógenes, a convertirnos en poseedores de enormes espacios llenos de basura que no sirve para nada. A almacenarlo TODO, sea lo que sea, en una rutina absurda que prácticamente nunca llega a tener ninguna utilidad práctica. 

Salvo, por supuesto, el poner a disposición del simpático cracker de turno – y digo cracker por no decir hijo de p**a, que suena muy mal – unos materiales que, posiblemente, estaban reservados para un uso íntimo o, cuando menos, restringido.

martes, 16 de septiembre de 2014

Política y metapolítica

Hemos asistido estos dos últimos años a una serie ininterrumpida de debates y discusiones en los que los intervinientes no han podido llegar nunca a entenderse. No ya porque el objeto sobre el que cada uno disertaba –la unión o la secesión– fuera incompatible con el del otro, sino porque los lenguajes que ambos empleaban discurrían en paralelo y jamás se encontraban. 
Lo más que cada interlocutor ha logrado tras profusos razonamientos es hacerse entender por los suyos, blindando así aún más su propia postura frente a la del otro.

Uno de los lenguajes, el de la política convencional, debe basarse en las reglas que rigen el Estado de Derecho moderno y encontrar en los conceptos de ciudadanía, pluralismo ideológico, diálogo, negociación e imperio de la ley su funcionalidad y su misma fuente de legitimación. 
El otro, el de lo que me he permitido llamar metapolítica, trata de basar, en cambio, su legitimidad y capacidad persuasiva en conceptos como Pueblo, Nación, Historia e Identidad lingüístico-cultural –todos ellos en mayúscula–, así como en los derechos que de ellos supuestamente se derivarían de modo natural y sin mediación de la ley. 

El primer lenguaje, al basarse en el pluralismo y la racionalidad, puede manejarse en los márgenes que abre la transacción y hace –o debería hacer– de la ley un instrumento subsidiario para cohonestar voluntades diversas. 
El segundo, rehén de conceptos holísticos e indivisibles como los arriba citados, así como de las emociones que en torno a ellos se suscitan y se excitan, tiende a plantear soluciones en términos de sí o no, de todo o nada, de lealtad o traición. 

En definitiva, de nosotros o ellos. Y, para colmo, ambos lenguajes reivindican para sí la verdadera democracia.

El periodista John Carlin repasa las claves del referéndum escocés a través de su familia

...
Según los apretados resultados de las últimas encuestas, no es descartable que una mayoría vote a favor de la independencia y la abolición de la entidad conocida como Gran Bretaña, creada hace 300 años.
De lo que no hay duda es que, en cuanto a valores sociales y políticos, Escocia es diferente, incluso tomando en cuenta a aquellos escoceses que votarán no el próximo jueves a la independencia. Les repele el modelo de capitalismo salvaje simbolizado hoy por Londres, junto a Nueva York, la gran capital financiera del mundo. En Escocia lo que predomina es algo más parecido al espíritu comunitario de los países escandinavos o, incluso, del País Vasco. El ya alto grado de autonomía que posee el Parlamento escocés ha dado resultado en un sistema de servicios públicos mucho más generoso que el inglés en áreas como salud, transporte, educación universitaria y apoyo a los ancianos. La diferencia política entre Escocia e Inglaterra se refleja en los resultados de las últimas elecciones generales británicas. De los 59 parlamentarios que representan a Escocia en el Parlamento de Westminster en Londres, solo uno pertenece al Partido Conservador de Thatcher y Churchill, y del actual primer ministro, David Cameron. Ser gobernado por los conservadores es para un escocés hoy lo que sería para un inglés vivir bajo el mando del Partido Republicano de Estados Unidos.
... era el clásico escocés que no dejaba de recordar los grandes inventos y descubrimientos que su gente había aportado al mundo (el teléfono, la televisión, el radar, la máquina de vapor, la bicicleta, la penicilina, el golf) y que se vanagloriaba de la derrota, mundialmente famosa gracias a Hollywood, de los pérfidos ingleses a manos de William Braveheart Wallace en la batalla de Bannockburn de 1314.
... creo que el terrenal sentido común (seny, en catalán), del que se jactaba mi padre, le hubiera llevado a la conclusión de que separarse de Inglaterra era algo absurdamente innecesario.
Para empezar, ... Los escoceses no serán más escoceses si conquistan la soberanía política. 
Él era un patriota que sentía orgullo por su tierra, su historia y su cultura, no un nacionalista que define su identidad por el antagonismo hacia el vecino y sucumbe siempre a la simpleza de creer que su pueblo es bondadoso y bueno, el otro tóxico y xenófobo. Veía la relación, en resumen, no tanto como un matrimonio, que se puede romper, sino como un vínculo entre hermanos, que está ahí para siempre. Te mofas de tu hermano, pero aunque te pelees con él, lo sigues queriendo.
Tampoco ninguno de los dos bandos enfrentados en el referéndum ha demostrado, pese a los considerables esfuerzos de ambos, que la independencia sería claramente mejor o peor para la economía escocesa. La verdad es que, en un mundo interdependiente, en el que Reino Unido pinta menos cada día, no se sabe qué ocurriría. Lo que creo que mi padre sí hubiera dicho es que, a fin de cuentas, estamos bastante bien como estamos, especialmente si lo comparamos con cómo estábamos hace 30, 40 o 50 años. ¿Para qué, entonces, optar por el riesgo de la independencia?
Mi padre, siempre con un ojo escéptico (y muy escocés) puesto en los posibles farsantes, hubiera detectado una nota discordante no solo en la insistencia de los nacionalistas en conservar la libra, también en la de mantener el vínculo soberano con la reina de Inglaterra. Resulta que quienes apuestan por la independencia quieren que Isabel II no solo siga apareciendo en los billetes escoceses, sino que pase las vacaciones en su castillo de Balmoral. Y encima se indignan cuando el Gobierno de Londres les advierte de que en caso de que se fueran se impondrán controles migratorios en la frontera.
Lo que me cuesta entender es, si uno ya se siente plenamente escocés, ¿por qué no disfrutar del bonus que viene incluido gratis en ser también británico, de poder sentir como suya la grandeza histórica de Londres, de Shakespeare, del Imperio Británico que tanto contribuyeron los escoceses a construir, además de compartir con orgullo la herencia de William Wallace y de los hombres que inventaron el teléfono y la televisión? La unión de Gran Bretaña ofrece dos nacionalidades por el precio de una. ¿Por qué forzar la división cuando no existe ninguna imperante necesidad de hacerlo?