Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
lunes, 22 de abril de 2024
El "éxito" del PP en Euskadi anima a sus dirigentes a seguir con la misma estrategia en Cataluña y Europa.
No parece que estén dispuestos a cambiar de estrategia. De "hostia" en "hostia" hasta el "hostión" final. Hay que reconocer que "aguante" tienen, y moral ... también.