Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 28 de abril de 2024

No podemos permitir que “la pocilga mediática”
se salga con la suya.

Sánchez no puede ceder, por el contrario
ha de limpiar la peligrosa mugre que amenaza la sociedad.
La que he dado en llamar “pocilga mediática” ha saludado con euforia la diana hecha sobre Sánchez, a juzgar por su carta. Sus primeros espadas escriben contra él con doble ensañamiento, especialmente en El Mundo y Abc, salivando por lograr su propósito. 

Sánchez no puede ceder, por el contrario ha de limpiar la peligrosa mugre que amenaza a la sociedad de este país.
No podemos permitirnos caer en manos de esta gente, que utiliza métodos tan viles para lograr el poder que no le dan las urnas. No sin obstáculos descomunales, vamos avanzando en el camino que decidió la mayoría de los votantes, la España plural y más progresista que la que forma la pareja PP/Vox hundida en la regresión. Puede ser que Sánchez este cansado de tanto acoso, pero tiene que quedarse y, además, enfrentando los problemas con la osadía y fuerza que tuvo en otros momentos duros.
www.eldiario.es/opinion/Rosa Maria Artal