Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 26 de abril de 2024

La Justicia en España tiene un claro tufillo
carca, casposo y antidiluviano,
cuando no antidemocrático y facha.
Algo habra que hacer. ¿No?


Y si por ejemplo a la actual ley que regula la renovación de sus cargos 
añadiésemos algo así:

"En el caso que tras varias votaciones en el Congreso de los Diputados
no se consiguiese la mayoría absoluta marcada por la ley,
y transcurriese más de 300 días marcados desde la fecha
de exigencia constitucional de su renovación,
esta mayoría pasaría a ser mayoría absoluta simple,
es decir, la mitad mas uno de sus miembros."