Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

viernes, 12 de abril de 2024

¿Qué necesidad hay de hacernos sentir diferentes?

Yo creo que una cosa es que el club trabaje habitualmente con la cantera, cosa que a casi todos nos parece bien, y otra es que porque el club haga eso, seamos "diferentes" y "únicos en el mundo", eslóganes que se han extendido estos días por todos los rincones. 

De ahí a sentirnos superiores a los demás solo hay un pasito y eso, en mi opinión, es especialmente peligroso, y puede transformar a jóvenes y no tan jóvenes con la cabeza no muy bien amueblada y deseosos de tener una oportunidad de "ser alguien" en la sociedad, en peligrosos fascistoides que enciman se crean superiores al resto. Cuidadín.