Cuando menos llamativo, sorprendente y,
si no entramos en comparaciones,
hasta gracioso.
No es un pueblo, por su localización en un alto,
al que se pueda llegar a gran velocidad,
y a los visitantes, sin duda, llama la atención.
Sobre todo cuando un día como hoy,
tras leerlo y adentrarte en el pueblo,
no ves ni una vaca y, desgraciadamente,
ningún niño.
Ejemplo evidente de la necesidad de votar en las elecciones.
De construir una alternativa progresista fuerte en el Estado,
que mantenga al PSOE en el lado correcto de todas estas historias.
Sí a la expropiación a los grandes tenedores de pisos en alquiler.