Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar.
Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar.
Y mucho que hacer para impedir que se repita.

lunes, 3 de julio de 2017

Su esperpento y desvergüenza no parece conocer límites

Como cuando el que grita manda callar
El borracho impide beber ( a los demás)
Como cuando el banquero te pide ahorrar
El abertzalismo radical que ha jaleado la violencia
pide a los demás que abandonen las armas.
Ja, Ja .
Y encima nos recuerdan (¿amenazan?)
que sin los presos en la calle no habrá paz.
Ja, Ja .
Su esperpento y desvergüenza no parece conocer límites.