El Departamento de Seguridad del Gobierno vasco comenzó a informar sobre la procedencia de los detenidos a mediados de octubre. Se rompía así un sostenido tabú y, como no es infrecuente que pase con los tabúes, el tiempo parece demostrar que, tras el temor reverencial, no había gran cosa. Algo que nos parece buena noticia a los que somos partidarios de evitar ocultar datos para que todos podamos opinar con el mismo nivel de información.
La prohibición se sostenía en este caso con un propósito contradictorio: evitar que los datos reales alimentasen relatos xenófobos, pero la realidad demuestra, en mi opinión, que es la ocultación de los datos lo que impide combatir a la mentira y a la estigmatización, y ayuda a que los mentirosos cubran ese campo "informativo" a los que estan deseosos de recibir informaciones que apoyen sus deseos de seguir fomentando el racismo y la xenofobia.
Interpretar mejor el fenómeno delictivo sin alimentar discursos que vinculan inseguridad e inmigración pasa necesariamente por datos abiertos y veraces que tumben chascarrillos y mentiras vertidas gratuitamente por las redes sociales.
La prohibición se sostenía en este caso con un propósito contradictorio: evitar que los datos reales alimentasen relatos xenófobos, pero la realidad demuestra, en mi opinión, que es la ocultación de los datos lo que impide combatir a la mentira y a la estigmatización, y ayuda a que los mentirosos cubran ese campo "informativo" a los que estan deseosos de recibir informaciones que apoyen sus deseos de seguir fomentando el racismo y la xenofobia.
Interpretar mejor el fenómeno delictivo sin alimentar discursos que vinculan inseguridad e inmigración pasa necesariamente por datos abiertos y veraces que tumben chascarrillos y mentiras vertidas gratuitamente por las redes sociales.