La Unión Europea lleva tiempo intentando reducir su dependencia tecnológica de los gigantes tecnológicos estadounidenses. Como Microsoft, cuyo sistema operativo sigue reinando a lo largo y ancho del globo. En dicho contexto, un grupo de desarrolladores de Linux (el sistema operativo gratuito y de código abierto más popular, que cualquiera puede modificar para crear versiones acordes a sus necesidades) lleva tiempo trabajando en 'EU OS', una alternativa a Windows que pretende ofrecerse a la mismísima Comisión Europea.
EU OS no pretende ser 'otra distribución de Linux más'; más bien una herramienta para facilitar el despliegue y mantenimiento de miles de puestos de trabajo de una forma común, sin depender de proveedores externo.
Algo que tendría un impacto económico del que nos beneficiaríamos todos los ciudadanos.
Y a todo lo anterior, que aplaudo sin duda alguna, añadiría un tema más.
Paralelamente, ¿por qué no intentamos tener nuestra propia red social?, una red que obligue a identificarse a los usuarios para abrir una cuenta, evitando el anonimato que favorece todo tipo de ilegalidades, una red en la que todos los políticos europeos abriesen sus cuentas oficiales, una herramienta que se enfrentase a la red X de Elon Musk recortándole su influencia en Europa.
Paralelamente, ¿por qué no intentamos tener nuestra propia red social?, una red que obligue a identificarse a los usuarios para abrir una cuenta, evitando el anonimato que favorece todo tipo de ilegalidades, una red en la que todos los políticos europeos abriesen sus cuentas oficiales, una herramienta que se enfrentase a la red X de Elon Musk recortándole su influencia en Europa.
