«Dentro de veinte años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste.
Así que suelta amarras. Aléjate del puerto seguro. Aprovecha los vientos favorables para desplegar tus velas.
Explora. Sueña. Descubre» - H. Jackson Brown

sábado, 21 de febrero de 2026

Kim Jong-un y Ju-ae. Monarquía norcoreana,
tan ridícula como las demás.

Kim Jong-un promete mejorar el nivel de vida de los norcoreanos, inaugura el IX Congreso del Partido de los Trabajadores con un discurso «optimista» sobre el futuro del país, y presenta a su heredera. Toda una monarquía dentro de una dictadura.

Unos 5.000 miembros de la formación única y alrededor de 2.000 observadores asisten a esta cita trascendental para Corea del Norte que suele aprovecharse para anunciar cambios en las políticas nacionales o relevar a altos funcionarios, además de reforzar la autoridad del régimen y exhibir su capacidad militar con un gran desfile, pero el foco de esta edición está puesto en la hija del líder, que podría recibir algún cargo oficial. Kim Ju-ae, es la hija del dictador y a quien muchos señalan ya como su sucesora y máximo lider. La menor, que ronda los 13 años, acompañó a su padre en la apertura del congreso, donde podría recibir algún cargo oficial dentro del partido.

Toda la prensa y la opinión española se rasgará las vestiduras ante una estupidez semejante. Nada que objetar en la crítica a aquella dictadura miserable solo mantenida desde fuera por inteseres "ocultos". Lamentablemente, nadie recordará acto seguido que las monarquías europeas realizan actos similares con nios o niñas, que presentan como sus herederos, a un pueblo que nunca a podido elegirlos, igual que allí. Si visto de lejos queda ridículo, es una lástima no darse cuenta que de cerca no es mejor.