Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

viernes, 17 de abril de 2026

Regularizar personas que ya están entre nosotros
es absolutamente razonable.
Los Demócratas, La Iglesia Católica,
Empresarios, Sindicatos lo apoyan.
Solo se opone la extrela derecha y el PP de Feijóo.

El Gobierno ha aprobado este martes en el Consejo de Ministros el real decreto para la regularización extraordinaria con el que prevé que unos 500.000 inmigrantes que se encuentran en España en situación irregular puedan incorporarse al sistema, cotizar, pagar impuestos y tener derechos y obligaciones, es decir, lo normal. Se trata de “uno de los grandes hitos de esta legislatura”, y cuenta con una triple legitimidad: la social, la política y la económica”.

Son personas que conviven entre nosotros, con hijos e hijas que van al colegio con nuestros hijos, que dan vida a nuestros pueblos, a nuestras calles, y que a partir de hoy podrán disfrutar con garantías de plenos derechos y cumplir sus obligaciones.

El PP tenía que elegir si estaba al lado de la iglesia, de los sectores productivos, de la patronal, de los sindicatos, de los demócratas, ... o al lado de Vox. No ha dudado en ponerse junto a su pareja en los gobiernos de las comunidades autónomas, y a eso atribuyo ese cambio de un PP que dio luz verde a la iniciativa legislativa popular en el Congreso y ahora rechaza la regularización.
Los votantes de derechas demócratas, que se supone que hay en España, deberían estar profundamente preocupados.