Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 9 de abril de 2026

"Recemos" para que Trump cumpla su amenaza.

elcorreo.com/internacional/
juanjo-sanchez-arreseigor

Siempre se dio por sentado que la principal batalla de una Tercera Guerra Mundial sería una invasión soviética a gran escala de Europa Occidental. Por eso la OTAN se diseñó como una alianza estrictamente defensiva con un ámbito geográfico muy restringido. 

Según el Artículo XIII del Tratado del Atlántico Norte, un país puede solicitar su salida, que sería efectiva al cabo de un año. En teoría, Trump no puede abandonar la OTAN sin una votación por mayoría simple en la Cámara de Representantes y cualificada de tres cuartos en el Senado. En la práctica, gobierna como si el Congreso no existiese. Por lo tanto, si mañana mismo anuncia que se larga de la OTAN, se acabó en el acto, sin un año de preaviso ni votación parlamentaria, según marca la ley.

Que Trump abandonase la OTAN sería beneficioso para las restantes potencias porque les forzaría a coger el toro por los cuernos lo quisieran o no, sin poder refugiarse en falsas esperanzas y autoengaños como han hecho hasta ahora.


Por lo tanto, recemos para que Trump cumpla su amenaza.