Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 28 de abril de 2026

Trump afirman, como si lo supiese de antemano,
que el "atacante" de la cena de corresponsales
“expresaba odio hacia él” y era “muy anticristiano”.

 ¡Como si sus palabras fuesen motor de paz y amor!