Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 4 de abril de 2026

Descalzos por las frias calles de Bilbao,
con vestimenta pintoresca y música tétrica.
¿circo y supuesta atracción turística?

Por la calle, andar descalzo con meteorología instable y fría suele coincidir con gente humilde o sin recursos.

Nadie quiere pasar frio voluntariamente y quien así lo hace, voluntariamente, suele ser gente inestable o con gran necesidad de llamar la atención de una ciudadanía que se deleita viendo excentricidades en otros.

Si a todo lo anterior lo acompañas de cucuruchos que acompañan una vestimenta pintoresca,
que impide reconocer quien está dentro desfilando con música tétrica,
con intención de causa expectación, suspense, susto o emociones fuertes,
con una teatralización que invita a dar un paso atrás a quien les ve por primera vez
 porque entender cuales son sus propósitos o pretensiones no es sencillo la primera vez,
no parece, en principio, una actividad, plausible ni agradable.

Parece razonable pensar que si el tema fuese estrictamente religioso, limitarían su actividad a la intimidad de los numerosos edificios disponibles a su disposición.

Pero la realidad no va por ahí. Como la ciudadanía no acude a sus centros, ellos cortan las calles para desfilar por donde la gente pueda verles a lo largo de su teatralización del miedo, del dolor o del sufrimiento.

Negar que tiene mucho de circo y de supuesta atracción turística, sería poco razonable.