O "un pasito palante, otro pasito patrás". Eso se hace para no avanzar, para marear la perdiz, para vacilar al contrario, para demostrar que no se quiere dar el paso necesario. Las declaraciones de Txelui Moreno y Miren Legorburu, las voces de la izquierda abertzale ilegalizada que dice querer dejar de serlo, ofrecieron ayer un discurso que dista mucho de lo que, a priori, parecía significar el amplio comunicado de Sortu del día anterior. No merece la pena perder el tiempo en analizar sus palabras. ¡Qué poco han evolucionado!
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..