Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 13 de octubre de 2014

Los ricos cometen pecados, los pobres delitos


Pues sí. Además, para los pecados basta pedir perdón 
(que es lo que vienen haciendo algunos
 cuando se les ha pillado y no pueden culpar a otros) 
sin necesidad de reparación
 (como devolver la pasta sustraida "legalmente" 
pero sin el consentimiento de las víctimas de la sustracción) 
y para los delitos hay toda una modalidad de penas establecidas. 
Por eso las cárceles están llenas de pobres.