Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 9 de octubre de 2014

Dejen de preocuparse por el Ébola (y empiecen a preocuparse de lo que significa)

Ilustración: Courrier International.
Por Adam C. LevineProfesor adjunto de Medicina de urgencia, Brown Medical School. 
Actualmente trabaja en Ruanda.
Una vez más, África está en el ojo del huracán. 
Y, como suele pasar, las noticias no son buenas.