Hoy ha amenazado con venir a Bilbao el impresentable Vito.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX

martes, 29 de octubre de 2019

La Iglesia y sus aparcamientos

Las parroquias nos tienen acostumbrados a que pongan 
su señal terrenal para asegurarse que nadie les impida 
aparcar cómodamente junto a la puerta de sus locales.

Pero en el barrio bilbaíno de Deusto
parece ser que amplían su interés de acotar
su espacio de influencia a la acera adyacente,
no sin cierto peligro para los transeúntes.

¡Vuélvase a la verticalidad!