Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 31 de agosto de 2021

La política americana en Afganistán,
o cría cuervos ( los yihadistas )
y ( los talibanes ) te sacarán los ojos.

Cuando se habla de Afganistán, los principales medios de comunicación ocultan los hechos más incómodos para Occidente. Vamos a recordar alguno.

La historia comienza en 1979. Afganistán tenía un gobierno de izquierdas que, por supuesto, no era del agrado de Estados Unidos. 
Fue
 Zbigniew Brzezinski, asesor del presidente Carter, quien ideó el plan para armar y entrenar a los yihadistas -entonces todavía llamados muyaidines- en Afganistán.
El objetivo era provocar una invasión soviética, para cargar a Moscú con una situación como Estados Unidos vivió en Vietnam. 
El plan funcionó. El gobierno de Kabul tuvo problemas y pidió ayuda al Kremlin.
El pantano afgano obligó a la Unión Soviética a permanecer en el país centroasiático durante diez años.

www.globalizacion.ca