Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 18 de agosto de 2021

2018 . Posts de entonces :
Soy militante activo del ala radical del optimismo.
y Mientras Puppy cuida mi moto ...

 ¿Una prueba? 

El asunto catalán lo veo cada vez mejor,
sobre todo si lo comparamos 
con lo que vivimos en el otoño pasado. 


y