
Visto en El Correo de hoy. Y no hay discusión.
Simplemente cierto.
Yo complementará la respuesta:
- Primero los grandes accionistas de las fabricas de armas,
después los grandes accionistas de las grandes constructoras.
Y, casualidad, ¡¡suelen ser los mismos accionistas!!
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.