
Visto en El Correo de hoy. Y no hay discusión.
Simplemente cierto.
Yo complementará la respuesta:
- Primero los grandes accionistas de las fabricas de armas,
después los grandes accionistas de las grandes constructoras.
Y, casualidad, ¡¡suelen ser los mismos accionistas!!
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.