El filme cuenta una investigación policial que realiza un rebaño de ovejas tras morir su pastor, que cada tarde leía novelas de misterio a sus animales.
Una película que, disfrazada de simpática oda familiar y protagonizada por animales que hablan, "amenaza" con gustar a todo el mundo (salvo a unos pocos). No es de las que veo ganando premios pero permite pasar un rato agradable en familia.
Pero Las ovejas detectives huele por los cuatro costados a Babe, el cerdito valiente (1995), aquella tontería que nunca debió pasar de meliflua y olvidable historietilla para padres o abuelos que no saben qué hacer con sus hijos/nietos una tarde de la semana, pero que, en una de las confabulaciones mundiales más inconcebibles de la historia del cine, acaba teniendo una crítica positiva por la mayoría de la crítica.
No entendería a una pareja de treinta o sesenta años acudiendo solos a verla, pero si son escoltados por hijos/nietos/-13 pueden pasar un rato agradable.
Y a veces, el cine, solo trata de eso.
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Pero Las ovejas detectives huele por los cuatro costados a Babe, el cerdito valiente (1995), aquella tontería que nunca debió pasar de meliflua y olvidable historietilla para padres o abuelos que no saben qué hacer con sus hijos/nietos una tarde de la semana, pero que, en una de las confabulaciones mundiales más inconcebibles de la historia del cine, acaba teniendo una crítica positiva por la mayoría de la crítica.
No entendería a una pareja de treinta o sesenta años acudiendo solos a verla, pero si son escoltados por hijos/nietos/-13 pueden pasar un rato agradable.
Y a veces, el cine, solo trata de eso.