Arrestado durante unas pocas horas el ex príncipe Andrés,
hermano del rey Carlos III, a pesar de la magnitud de sus delitos.
Y bajo sospecha de mala conducta en un cargo público.
¡Qué careto!
Está claro que no están acostumbrados a que los detengan.
Actúan como si se creyesen "inviolables judicialmente",
como nuestro ilustre "rey emérito", y, claro,
si les recuerdan sus fechorías se "sorprenden y piensan":
¿pero quien es ese para hablarme mal así, a mí?
Se creen semidioses, los unos y los otros,
y se sorprenden cuando se les acusa de
"puterio", malversación de fondos", "sobornos"
y otras malas e ilegales modos de proceder,
dentro de los que ellos se creen "intocables".
REUTERS
Andrew Mountbatten Windsor, hermano del rey Carlos III,
sale de la comisaría de policía de Aylsham en un vehículo.