sábado, 25 de diciembre de 2021

Mensaje real : uno se queda con la sensación de que,
si no lo hubiera seguido, no se habría perdido nada.

 Un mensaje correcto tanto en el contenido como en la forma de expresarlo. Felipe VI se expresa cada vez con más seguridad. El lenguaje corporal acompaña a las palabras que pronuncia de una manera eficaz. La distancia entre la forma en que pronuncia sus discursos y la forma en que lo hacía de su padre es más que considerable.

Felipe VI durante su discurso de Navidad. EFE/Ballesteros POOL
www.eldiario.es/contracorriente/discurso-esteril

Pero al final, una vez que ha terminado, uno se queda con la sensación de que, si no lo hubiera seguido, no se habría perdido nada. Está bien lo que ha dicho, pero su impacto es nulo. Mañana mismo los ciudadanos que lo hayan seguido no recordarán nada de lo que ha dicho. Buenas palabras, buenos deseos, que chocarán con el muro que se interpone entre la Corona y la sociedad.  

La mancha que la ejecutoria de don Juan Carlos ha dejado en la Corona hiere a la vista. Degrada a la institución y nos degrada como sociedad. Han sido demasiados los años en los que se ha prolongado una conducta indigna sin que se le haya exigido responsabilidad de ningún tipo. Y demasiados los años en que continua la impunidad tras la abdicación. El mensaje de Navidad de S. M. el Rey el 24 de diciembre vuelve a recordárnoslo cada año. 

viernes, 24 de diciembre de 2021

- ¿Uso de mascarilla en exteriores?
-Medidas inútiles, desmotivadoras, e irrespetuosas.
-La ola de la sensación de abandono institucional

EUROPA PRESS - blogs.publico.es/otrasmiradas
Creíamos que solo había algo peor que no hacer nada en momentos de crisis: hacer cosas que no sirven para nada.
Sin embargo, en las últimas horas hemos descubierto que sí hay algo peor: no hacer nada y que parezca que has hecho algo que no sirve para nada.
Tras casi dos años de pandemia, seguimos teniendo una pulsión por lo inútil que solo se explica en base a dos motivos:
I) son medidas con bajo coste a corto plazo
y II) ya-lo-hemos-hecho-antes.

Sobre la obligatoriedad del uso de mascarilla en exteriores
 ya ha sido criticada por toda la comunidad científica desde su primera implantación en el verano de 2020. Las mascarillas no son armas mágicas que sirven para solucionar una pandemia, son herramientas que nos pueden ayudar a reducir el riesgo de contagio en los lugares que más riesgo tienen.

Por eso, su uso se debe considerar prioritario en espacios cerrados, mal ventilados y donde se juntan muchas personas, insistiendo en su recambio periódico y en su ajuste adecuado. Más allá de eso, su utilidad es nula. Promover la mascarilla en exteriores como obligatoria supone retornar a usarla mientras paseamos en el parque, y quitárnosla al entrar al bar. 

Las medidas inútiles son perjudiciales (porque sustituyen a medidas más importantes), desmotivadoras, e irrespetuosas con el cumplimiento que la población española ha hecho con las restricciones de los últimos dos años.
 
La sexta ola es la ola de la sensación de abandono institucional, del sálvese quien pueda y de la incomparecencia de los poderes públicos que tan claramente Isabel Díaz Ayuso ha cristalizado en la reapropiación de un término: autocuidados. 

jueves, 23 de diciembre de 2021

Ciertamente, volver a implantar la mascarilla en el exterior no es suficiente.

No es la solución. No se debe implantar una norma por incapacidad para hacer cumplir las que ya hay. Es totalmente contraproducente, acentúa el cansancio social y socava la credibilidad de la obligación de usarla en interiores mal ventilados.  
El ocio en locales cerrados, especialmente el nocturno a partir de las 11:00 pm y el permitir que los no vacunados campeen a sus anchas son los elementos claves que se han demostrado importantes en esta lucha contra el virus pero, seamos claros, no hay lo que hay tener, para legislar al respecto.

A los hechos me remito. Pero no se pueden echar todas las culpas en la misma dirección. Cada gobernante, en su ámbito, ha podido y puede hacer muchas más cosas que las que ha hecho. Cada legislador, lo mismo. El poder judicial, ni te cuento.

Y no me parece de recibo decir que si los demás no toman medidas, yo tampoco, no vale reivindicar competencias y luego no tener valor para ponerlas en vigor si los vecinos no lo hacen. 

Pero en fin, ahora toca sobrevivir a las fiestas, que no es poco, y en enero ya se verá.
Felices mascarillas.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Este año el Olentzero tendrá que venir con la LTH aprendida. Y con este precedente, ¿qué fuerza tiene Urkullu hoy en la reunión de presidentes de CCAA del Estado para pedir "unidad de acción" ?

Cabalgata de Olentzero en Bilbao.
El Correo / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

 Cada municipio a su bola. Cada pueblito a su libre albedrío.
Y no aguantan más la "disciplina de partido".
Solo les queda decir que el virus respeta la LTH (Ley Territorios Históricos)
y en consecuencia, cada uno decide lo que mejor le viene en gana
y se apapta a sus necesidades ... ... electorales.

Ya no vale aquello de estar bajo la misma administración
con un único Lehendakari.
Ni tan siquiera aquello de estar bajo la disciplina de un mismo partido.
Se retoma el manoseado y tantas veces malutilizado
"Derecho a decidir" lo que cada uno cree mejor para salvar su culo.

Así que, en consecuencia, parece que el Olentzero
podrá dejarse ver en un municipio,
pero no en el de la acera de enfrente.
¿ Ridículo ?
No. Se llama LTH y el mal entendido derecho a decidir
en mi txiringuito lo que yo quiera.
¡ País !

Y con este precedente, ¿qué fuerza tiene Urkullu hoy en la reunión de presidentes de CCAA del Estado para pedir "unidad de acción" ?

martes, 21 de diciembre de 2021

Chile va acercándose, peldaño a peldaño, a una transformación

 Gabriel Boric tiene un faro tatuado en un brazo. Su luz alumbra hoy un Chile que ha logrado espantar al fantasma de la ultraderecha.
El 
contundente triunfo del candidato izquierdista en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente al ultraconservador José Antonio Kast (55,8%-44,1%) es la culminación de un deseo de cambio expresado por la sociedad chilena a partir de las protestas callejeras de hace dos años.

publico.es/elecciones-chile
Una sociedad que ha vuelto a movilizarse, ahora en las urnas, para darle un voto de confianza a una nueva forma de entender la política. 
Con el triunfo de Boric, se espera que haya una sintonía entre el nuevo Gobierno y las propuestas de los constituyentes. Como ha dicho el cineasta Patricio Guzmán, "Chile va acercándose, peldaño a peldaño, a una transformación".

La holgada victoria de Boric apuntala la nueva política en Chile. El Frente Amplio, fundado a raíz de las movilizaciones estudiantiles de 2011 con un espíritu similar al de Podemos en España se ha convertido en la formación que le ha parado los pies al pinochetista Kast (enmarcado en esa internacional negra del populismo ultraconservador en la que militan los Bolsonaro, Trump, Orbán o Abascal).

Chile despertó. Ójala en España, cuando toque, podamos decir lo mismo.
Por de pronto, serán los castellanos leoneses, de aquí a dos meses, los que empezarán a decidir.



lunes, 20 de diciembre de 2021

Felicidades Alemania ! Felicidades Chile !
Tras las urnas salen dos gobiernos progresistas.
Pero ambos son otros dos ejemplos de amenaza ultraconservadora.

 Ese giro medio progre que había mostrado la señora Angela en sus últimos años como regidora alemana, se han ido al traste con la elección de Merz para liderar el partido en la era posMerkel.

El político conocidamente liberal en lo económico y especialmente conservador en lo social regiría los destinos del país si el tripartito que ahora apoya el gobierno socialdemócrata se rompiese por cualquier motivo. Esperemos que no.

Y en Chile, haber estado con el miedo hasta el último momento a que los ultraconservadores seguidores del Sr. Kast superasen al joven Boric, me refuerza la idea de que las fuerzas progresistas deben de estar más fuertes que nunca ante el vendaval "derechosísimo" que nos amenaza como nos andemos con tonterias. 

Felicidades Alemania !
Felicidades Chile !

domingo, 19 de diciembre de 2021

El Barcelona CF y el procés político.

Está bien, admito que no se debe mezclar el deporte con la política, que eso es algo improcedente. Si me arriesgo a cometer tal atrevimiento es porque creo que me asisten algunas razones. En primer lugar, porque, como todo el mundo sabe, la idea de que esa mezcla es impropia es en realidad una verdad a medias. En múltiples ocasiones, los países han boicoteado acontecimientos deportivos por razones fundamentalmente políticas.

La famosa consigna del equipo, “Barcelona, más que un club”, es una afirmación que puede entenderse de muchas maneras, pero esa polisemia es precisamente lo que se busca y parece razonable pensar que se está proponiendo como estandarte cultural de un componente de la identidad catalana. ¿Constituye eso una proposición política? Es complejo aseverarlo, pero también es difícil evitar la conexión.

Una conexión que salta a la vista también cuando se analiza las causas de la gestión disparatada que se ha venido haciendo del club deportivo y que ha conducido al desastre actual que vive el Barcelona: fuera de la Champions y alejado de los primeros puestos de la liga española, con alto riesgo de quedarse fuera de la Champions en la siguiente temporada.

¿Cómo puede ser que un estandarte cultural del catalanismo muestre sus debilidades en público, sin poder achacarlas directamente al poder central? Ciertamente, el “España nos roba” es muy difícil de sostener en este caso, pero se conecta bien con el supremacismo que destila el procés.