Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

jueves, 2 de diciembre de 2021

Tal como está redactada, la Constitución protege conductas delictivas y consagra la discriminación en su título sobre la Corona.

 Este próximo lunes se cumplen 43 años de la Constitución, y seguramente escucharemos estos días aluviones de alabanzas a lo que ha sido, sin duda, un texto capital para el desarrollo de la democracia en España.
Como sé que la exaltación de sus virtudes está garantizada, yo me referiré a un aspecto negativo, y preocupante, de la Carta:
su permisividad con conductas delictivas y su consagración de la discriminación.
No exagero. Es lo que sucede en este momento con el Título II, relativo a la Corona. Y es algo que se podría subsanar con cierta facilidad, si hubiera voluntad política para hacerlo. Pero, por lo visto, no la hay.