Que el 22 sea un año de limpieza institucional.
Que la ciudadanía distinga los mamoneos de unos y otros.
Que el voto ciudadano sirva para consolidar esa limpieza tan necesaria.
La UE debe proponer su propia alternativa, sin vasallajes, sin caudillismos.
En Davos se ha empezado a ver que hay que poner "pie en pared".
