Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 21 de junio de 2023

En un mundo clasista, hipócrita y cruel
el naufragio de cinco millonarios
eclipsa la desaparición de 500 migrantes.

El azar, siempre tan veleidoso, ha querido que coincidan en el tiempo dos acontecimientos con el mar como telón de fondo. Uno de ellos tiene hechuras trágicas, no en vano deja la infausta cifra de 82 muertos y más de 500 desaparecidos. El otro, en cambio, afecta a cinco hombres, de momento desaparecidos.

El contraste, no me negarán, es brutal. Si nos atenemos exclusivamente a las cifras, el foco de la atención mediática y de la opinión pública debería alumbrar el drama que mayor número de víctimas conlleva.

Si bien la lógica que impera no es esa. En la era de la deshumanización, la repercusión ya no se mide por el número de sufrientes, sino por el color de su piel o la frondosidad de su billetera.