En las próximas elecciones, nos jugamos que determinados compromisos democráticos avancen sin retrocesos o que, por el contrario, le abramos la puerta a la negación y al abandono.
¿Por que se condena a una inmersión en una lengua que no conocen a la mayoría del alumnado vasco?
Exigir euskera en oposiciones garantiza que los puestos queden repartidos en una parte de su población, pero no su uso ni el acercamiento en positivo del resto a esa otra lengua propia del país.